Publicidad:
La Coctelera

Mi Sol y mi Sombra

¿Ha sido un sueño?... Aun no lo sé. Sólo sé que seguiré viviendo con la firme convicción de no olvidarte jamás.

15 Enero 2007

27 de Noviembre de 2006

Pasada ya la media noche, desvelada por tener demasiadas cosas en la mente, he decidido escribirte. No sé cuando te entregue esta carta, o si tendré la fuerza de hacerlo un día, por eso he anotado el día y la hora en la empiezo. Quiero plasmar lo que siento ahora, en esta noche lluviosa, por ti.

Cuando te miré por primera vez, siendo tan niña, sabía que había algo más que el deleite, algo mucho más fuerte. Me intrigaba tu manera de caminar, como casi te recostabas en aquella pared, que se hacía tan cómoda, mientras reposabas tu cuerpo en ella. Sólo con verte percibí que había un vínculo especial que nos unía.

Al fin nos conocimos, no sé cuántos días o semanas pasaron, sin embargo, al instante supe que cambiarías toda mi vida. No quiero que pienses que son frases hechas, si he empezado este relato así, es para que al final me puedas entender.

A medida que nos veíamos, los cortos momentos que el tiempo nos concedía, comencé a quererte y a la par, a temerte. No podía mirar tus ojos, porque sentía que podías leer en los míos, así como yo te conocía con tan sólo verte desde mi ventana. Pensaba que no era apropiado que sepas que me volvías loca, que soñaba contigo aun despierta, que esperaba sentada al teléfono durante horas, únicamente para escuchar tu voz. Sé que creerás que son trances de quinceañera, tal vez haya sido así, pero nunca más me pasó.

Se deslizaron los días, semanas o meses, no sé, nunca tuve la necesidad de contar el tiempo que estuvimos juntos. Ahora entiendo, como te dije hace un par de horas o más, vivíamos al margen de todo y de todos (al menos para mi fue así)

Contigo pude ser, pude sentir, pude aprender y sin embargo, por alguna razón que no llego a discernir, aunque creo que se debió a mis temores, nos separamos (primera lágrima, casi siempre lloro a solas)

Te escondí, te refundí en lo más profundo del baúl de mis recuerdos. Nunca más quise sentirme al descubierto con nadie, nunca más quise temer a alguien... nunca más fui yo. (En este momento la lluvia cae fuerte, mientras yo, con los ojos inundados, te escribo. El sonido del agua me encanta...)

Por alguna jugada de tu aliada, te encontré otra vez. No sé si sentí emoción, temor o nostalgia, pero me decidí por volverte a ver. Tal vez, como ya te he dicho, dejamos algo inconcluso y era necesario intentar cerrar el círculo.

Son 20 días y horas que hemos mantenido contacto, “sin daños a terceros” me dije el día que te volví a ver y realmente espero que sea así.

Me has hecho bien Mi Caballero, me hiciste vivir de nuevo, lograste que reencuentre mi ser que algún día dejé en el camino por miedo a que alguien leyera en mis ojos como tú lo hacías. Ahora sólo quiero disfrutarte cada minuto que la vida me regala. Pienso en ti casi la 24 horas del día; volviste a acompañarme en mis sueños como cuando era una chiquilla; te enmarañaste en mi vida otra vez; solamente que ahora mis ideales se ven cortados y mis sueños amenazados por el tiempo que no puedo replegar.

De pronto han pasado 15 años y nuestras vidas han marchado por caminos tan distintos, no, no distintos, paralelos, que parece que nunca se van a unir.

Hace unos días, inquisitivamente te pregunté que cuál sería tu reacción si te dijera que me estoy enamorando de ti. Tu respuesta fue fría, directa y sin dudas. Que desaparecerías de mi vida, dijiste. Ayer, en nuestra ya acostumbrada conversación nocturna, casi me lo volviste a repetir. No sé qué pensar, hay momentos en los que quisiera ser yo quien dé media vuelta y se aleje de ti, pero no puedo, me recordaste como es vivir minuto a minuto, segundo a segundo, porque el tiempo no espera, no te deja retroceder; prefiero vivirlo ahora aunque sufra después, que nunca haber sentido esto.

Yo te quiero corazón, y mucho. Hay tantas maneras de querer, pero no sé como definir ésta. Te quiero desde la primera vez que sentí tus labios en los míos, te quiero desde la primera vez que te vi. Te quiero ahora y te querré mañana, y te querré más cuando me vaya, con la única diferencia de que ya no te voy a esconder en mi baúl nunca más.

Posiblemente al leer esto, no quieras volverme a ver; me estoy preparando para eso; no creo poder ocultar este sentimiento por mucho tiempo. Pero si decides alejarte de mi, te pido por favor que no me olvides nunca. Alguna vez leí que quien arranca una flor sufrirá por verla marchitarse, mas quien simplemente la ve y la deja crecer, vivirá con su recuerdo siempre. Mantenme en tu mente y en tu corazón para toda la vida.

Yo no sé si debería decirte esto de frente, me angustia demasiado la idea de que me digas, mirándome a los ojos, que prefieres no volverme a ver. ¿Qué dolor será más fuerte, el saberte cerca y no poder estar contigo, o el extrañarte cuando parta al frío norte, sabiendo que media alma mía se queda aquí?

Estoy completamente desconcertada, yo aquí, cerca de la una de la mañana, intentando encajar frases que puedan explicar, sin errores, lo que siento; pero no sé lo que pasa por tu mente cuando estamos juntos, o simplemente cuando piensas en mi. Creo que es mejor que no lo sepa nunca...

Casi me siento satisfecha con lo que tengo contigo. Cada vez que nos vemos entiendo que puedo amar con el cuerpo, con la mente y con el alma; sé que puedo juntar mis cinco sentidos en el más extenuante placer, porque lleno de regocijo mi vida y me inunda la esperanza de que se vuelva a repetir.

Te dije alguna vez que nunca he amado con locura, jamás he perdido la cabeza por amor. Es ahora, en este mismísimo momento, que comprendo que cuando uno está enamorado no pierde la cabeza, sólo pierde el corazón.

Nuestras vidas volverán a tomar el camino de siempre, aquel que nos aleja... Aun así sabiendo que tal vez se me rompa el corazón por no volverte a ver, quiero seguir viviendo esto, quiero seguir sintiéndome así. La felicidad que tengo en este instante, vale más que cualquier dolor de mañana.

Déjame decirte, para terminar, que TE AMO, y que aunque parta mañana seguiré sintiendo esto por ti. Quiero que sepas que no le tengo miedo al dolor, ni a la pena, si es con esa condición que te puedo tener a mi lado. Y si después de leer esta carta, que está llena de sentimiento y lágrimas, decides alejarte de mi, como última cosa te pido, no te vayas sin despedirte, “sabes que nunca te dejo ir sin un beso”.

Tu Cris.

PD. Con respecto a mi regalo de cumpleaños, no te esfuerces mucho, lo que realmente deseo, no me lo puedes dar...

servido por Cris 1 comentario compártelo

15 Enero 2007

18 de Noviembre de 2006

A PETICIÓN DE MI CABALLERO...

“Un montón de recuerdos agolpados contra la pared,
tal vez sentados en unas cuantas hojas de papel,
para volver al fin, en una obra etérea... a reaparecer”.
Una historia donde lo real y lo irreal se juntan para, en forma de cuento de hadas, solapar una confesión, un pedido de ayuda, que ni los mismos dioses del Olimpo pudieran entender.

Nadie sabrá en forma cierta donde se separa la realidad de la ficción, ya que en estas páginas, simplemente fluyen sentimientos y una natural convicción de cómo se ve la vida detrás de un espejo.

Es así como miro esta historia. Se tejen cuentos con hilos de plata, similares al cabello de vida que une el alma con su cuerpo en un viaje astral.

Mis más sinceras felicitaciones Esteban. Ésta es la única manera en la que podías analizar toda una vida, sin dejar de lado su complejidad.

Tu Cris.

servido por Cris sin comentarios compártelo

15 Enero 2007

17 de Noviembre de 2006

Quisiera dormir contigo sin la urgencia del retorno, velar tu sueño y decirte lo que siento sin que me logres escuchar; acariciarte entero, sin ni siquiera rozarte; llevarte a los paraísos de mi imaginación, donde habitas sin saberlo; saborear la suavidad de tu ternura y besar esas manos cansadas de tanto darme vida.

Quisiera mirar ese cuerpo, casi de terciopelo, del que tantas veces gozo y que otras tantas arropa mis humores y mis días de tristeza. Quisiera acunarme en ti, en tus cálidos y solidarios brazos, que nunca niegan su caridad a esta herida, tan comprensivos que a veces hasta lastiman.

Quisiera conocer ese espacio que no conozco de ti, y es que es un territorio prohibido para mi esperanza; quisiera entrar en él y vivir contigo esa aventura tan inmensa que en sueños te hace reír (¡Qué celos de quién en sueños te arranca esa sonrisa!) y otras, gemir de miedo.

Quisiera ver tu rostro cuando no lo diriges, escondiendo sentimientos, pasiones y deseos. Quisiera oler el perfume que envuelve tu cuerpo por más de la hora que el tiempo me ha concedido.

Quisiera, por fin, amanecer contigo, tranquila y confiada, diciéndote que ésta sí soy yo, y al marcharme, llevarme tus besos y tus desvelos en un cofre de madera, que sólo podría abrir en mis sueños...

Tu Cris.

Tags: tu cris

servido por Cris sin comentarios compártelo

15 Enero 2007

16 de Noviembre de 2006

Hoy el recuerdo roza mi alma...

No sabes cuán difícil ha sido volar sin esperanzas, pero lo logré. Tantas veces caí, tantas veces lloré y sangraron tanto las heridas, pero ahora da igual.

Es cierto, contigo sólo quise encender ilusiones, para poder seguir sin cederle un paso a la oscuridad, sin perder de vista a la soledad.

Ahora camino entre la nostalgia, pensando en un ayer que no volverá; en lo que pudo ser y no fue; en los sueños que quedaron sin romper, porque la ironía de mi vida fue tan grande y mi mundo tan pequeño, que no me pude resguardar y escapé para alcanzar horizontes nuevos que estaban sin estrenar.

Pasé tantas noches en vela pensando en volverte a ver, y cómo al mirarte me dolerían los besos que no te entregué, las palabras que no te pude decir, las caricias que murieron sin tu piel...

No supe pintar tu vida con las acuarelas de mi fantasía, por buscarte en los rincones de mi soledad y no haberte encontrado jamás; por luchar en silencio las guerras del corazón; por no haber pedido tregua cuando todo se acabó; por rendirme a destiempo y no echar la vista atrás; por haber deseado morir cuando te vi marchar... y matarme yo, renaciendo en un mundo que no es el mío.

Imposible retomar mi vida donde la dejé, detrás de tu sonrisa; imposible abandonar el ayer a su suerte y querer sentirme fuerte otra vez; imposible no anhelar el roce cálido del aroma de piel, por no tirar los recuerdos que me hacen sentir, llorar y vivir.

No he podido florecer lejos de ti. Me rendí a lo inevitable el día que te perdí. Solamente acepto que aunque nunca serás mío, siempre vivirás en mi...

Perdóname por querer continuar mi vida sin ti y llenar el vacío que has dejado, con un amor que cure las heridas del pasado; por no haber podido ser la compañera de tus sueños, cuando en los míos tú siempre estabas a mi lado. Perdóname por emprender la búsqueda de alguien que me ame sin condición, sin mi pasado, sin mis errores, perdóname por no saber sin ti a donde voy.

Tu Cris.

servido por Cris sin comentarios compártelo

15 Enero 2007

09 de Noviembre de 2006

Caballero de mi noche, de mis noches, culpable de mis desvelos, de mis más oscuros deseos. No sé que escribirte, si de mi todo lo sabes, y como buen caballero llega y se retira cuando ya terminó su labor.

Te llevo en mi mente a cada instante, loca manera de pensar cuando han pasado ya tantos años; la misma manera de sentir...

Mi dulce, mi ternura, así te veo, así te siento. La vida ha golpeado tanto en ti, y no estuve para ser tu consuelo.

Es la jugada macabra de tu aliada. Tú seguirás tu vida y yo la mía. En tres lustros más nos veremos y nos pondremos al día.

Besos par ti, amor de mi vida.

Tu Cris.

servido por Cris sin comentarios compártelo


Sobre mí

Avatar de Cris

Mi Sol y mi Sombra

Estados Unidos de América
ver perfil »
contacto »
Un alma enamorada, que no deja de pensar que lo que la vida te regala, algún día se esfumará

Últimos comentarios

Fotos

Cris todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Categorías

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera